|
Alertan sobre peligro de escasez
de repuestos y equipos médicos
[30/08/06]
"Una vez más, el Estado venezolano ha comprometido
la vigencia y sostenibilidad del crédito internacional
y puesto en riesgo la oferta de bienes finales importados,
como de insumos, materias primas y bienes de capital".
A 100 días de haber entrado en vigencia la solvencia
laboral, el país entra en una fase de deficiencias
en la oferta de bienes importados, de posible desabastecimiento,
escasez y posible mercado negro.
Las cámaras importadoras que proveen material a importantes
sectores comerciales en el país, como el ferretero,
papelero, de autopartes, de equipos médicos y productos
lácteos, registran serios problemas para el ingreso
de la mercancía al país, lo que podría
generar cierto desabastecimiento o retraso en la colocación
de esos productos en el mercado local.
Otras empresas como las navieras, de productos de refrigeración
y empresas caucheras, también se encuentran en la misma
situación, aunque en mayor o menor medida.
Destacan representantes del sector que, al parecer, ya el
Gobierno comenzó a implementar una política
de restricción de importaciones, basados en una protección
de la producción nacional, al aplicar lo que consideran
una de las peores exigencias: la solvencia laboral.
Señalan que existe una gran cantidad de contenedores
en las aduanas con mercancía retenida, debido a la
lentitud para obtener el documento en el Ministerio del Trabajo.
Igualmente, la puesta en vigencia de la resolución
0073 del Servicio Nacional Integrado de Administración
Aduanera y Tributaria (Seniat), desde el pasado primero de
junio, en la que se exige colocar el número del Registro
de Información Financiera (RlF) en los empaques de
todos los bienes y productos, ,Retrasará aún
más la salida de las mercancías.
"La colocación del RIF es de obligatorio cumplimiento
y lo tendremos que acatar, pero los funcionarios del Seniat
son los encargados de ejecutarla después de que los
importadores realicen todos sus trámites, por lo que
una vez más dejamos en manos de la discrecionalidad
de un funcionario la ejecución de este tipo de medidas.
Además, ya conocemos la tradicional lentitud de los
funcionarios gubernamentales", explicó uno de
los consultados, que prefirió declarar con la condición
de mantener su nombre en reserva.
Algo de historia
Cuando entra en vigencia la solvencia laboral, el Gobierno
señaló a los importadores que este requisito
no sería un impedimento en sus gestiones de solicitud
de divisas, debido a que la Comisión de Administración
de Divisas (CADIVI) se las autorizaría sin la presentación
del documento. Sin embargo, les recordó que sí
era obligatorio presentar la solvencia cuando solicitaran
la Autorización de Liberación de Divisas.
Esta "garantía verbal" hizo posible que los
importadores apelaran a sus suplidores internacionales para
que les despacharan mercancías, seguros de que la solvencia
laboral resultaría fácil de tramitar y que,
con la Autorización de Liberación de Divisas
en las manos, sí se iba a poder garantizar el pago,
porque e] organismo cambiario respondería oportunamente.
Las mercancías han comenzado a llegar, otras vienen
en tránsito desde Asia y Europa y muchas otras están
a punto de ser embarcadas en puertos de despacho. Pero en
el ínterin hubo cambio de autoridades en Cadivi y,
con ello, de criterios. Ahora nuevamente exigen la solvencia
para obtener divisas, lo que ha creado un cuadro de incumplimientos
y de atrasos.
"Una vez más, el Estado venezolano ha mentido,
comprometido la vigencia y sostenibilidad del crédito
internacional y puesto en riesgo la oferta de bienes finales
importados, como de insumos, materias primas y bienes de capital",
afirmó una de las fuentes consultadas.
Comentan, además, que la utilización del llamado
mercado negro para obtener divisas podría reactivarse
si las empresas se ven imposibilitadas de obtenerlas de manera
legal a través del organismo administrador de las divisas,
de manera de contar con recursos para honrar sus compromisos
o para adquirir mercancía.
Lo que faltaba A los inconvenientes antes expuestos, el sector
importador tiene otro factor que comienza a afectar su actividad
normal. Otro organismo del Estado, el Servicio Autónomo
Nacional de Normalización, Calidad, Metrología
y Reglamentos Técnicos (Sencamer), ente responsable
de formalizar el ingreso de algunos bienes que se producen
en el país, ha comenzado a detener la entrada al país
de mercancías que están en puerto.
Señalan los entrevistados que las actuaciones de algunos
funcionarios de Sencamer se basan en lo que consideran qué
es bueno y qué no, para proteger la producción
nacional. Aquí la discrecionalidad entra nuevamente
en juego.
Los consultados destacan que no se oponen a la protección
de la empresa nacional, pero consideran que un proceso sustitutivo
de importaciones debe estar acompañado de un fuerte
crecimiento de la producción, a través de estímulos
a la inversión que permitan reactivar a las industrias
y no, tomo se está haciendo, con la restricción
a otro sector prioritario.
Fuente: AHIANA
FIGUEROA / El Nacional
|